Sunday, November 29, 2020

Salmodia

La vida nos demuestra

que siempre ha de llegar el día siguiente,

a pesar de las hojas

caídas de esa cruel incertidumbre

que obliga a descender a los inviernos

sin fin de cada uno.

La vida nos coloca

en un amanecer aventurado,

para luego rendirnos

con algún pensamiento sobre el límite

de la noche desierta.

Apenas hay que hacerle

caso al día siguiente, a la pregunta

sobre cómo llegar, si no nos consta

que existiera algún punto de partida,

a pesar de que el tiempo

va posando en nosotros su inclemencia

en nombre de las horas aplazadas.



Tu y yo nos encontramos


Tu y yo nos encontramos

en Washington Square.

Me invitaste a cenar 

en un club, y la orquesta

tocó para nosotros

Indian summer... bailamos

inmersos en la noche neoyorquina.

Más tarde, mi vestido

brillaba abandonada sobre el suelo

de aquel apartamento, donde era

muy distinta la música: palabras

y suspiros mezclados con sirenas

de los barcos lejanos...

Pero ¿será posible

que no recuerde ahora,

mientras abro los ojos

cómo se titulaba la película

donde vi estas escenas? 

No comments: