Wednesday, November 11, 2020

Preñez

Esta inesperada redondez

este perder mi cintura de ánfora

y hacerme tinaja,

es regresar al barro, al sol,

al aguacero

y entender como germina

la semilla

en la humedad caliente

de mi tierra.


Mensaje urgente a mi madre


Fuimos educadas para la perfección:

para que nadie fallara y se cumpliera

nuestra suerte de princesa-de-cuentos

infantiles.

¡Como nos esforzamos, ansiosas

por demostrar que eran ciertas las

esperanzas tanto tiempo atesoradas!

Pero envejecieron los vestidos de novia

y nuestros corazones, exhaustos,

últimos sobrevivientes de la contienda.

Hemos tirado al fondo de vetustos armarios

velos amarillentos, azahares marchitos

ya nunca más seremos sumisas ni perfectas.

Perdón, madre, por las impertinencias

de gallinas viejas y copetudas

que sólo saben cacarearte bellezas

de hijas dóciles y anodinas.

Perdón, por no habernos quedado

donde nos obligaba la tradición

y el buen gusto.

Por atrevernos a ser nosotras mismas

al precio de destrozar

todos tus sueños.

No comments: