Agua apresurada que corre - agua
desmemoriada que la tierra bebe y
no ve -,
vacila un momento en mi mano
ahuecada, ¡acuérdate!
Claro y rápido amor, ausencia fugitiva
casi, y casi indiferencia,
entre tu excesivo llegar y tu
partida excesiva tiembla un poco
de permanencia.
Las rosas
Si tu frescura a veces
nos sorprende tanto
dichosa rosa,
es que en ti misma, por dentro,
pétalo contra pétalo, descansas.
Conjunto bien despierto
cuyo centro duerme,
mientras se tocan, innumerables,
las ternuras de ese corazón silencioso
que suben hasta la extrema boca.
No comments:
Post a Comment