Al comienzo
la luz estaba
ausente
era sonora
como la montaña
donde dormía el pájaro
caído que sostenía
las edades.
Todo estaba oscuro
en el espejo demasiado
lleno de la noche.
Nuestros ancestros los
venados
que habían creado la luna
y el fuego
no eran sino
espinas frías
en las estrellas.
Poema de protección de los huaraches ante el coyote Tsamirawi
Tengo unos huaraches
cortados de
llanta de camión
y sé que no podré caminar
mucho tiempo al sol
entre kis compañeros
de Extremidad.
Te lo ruego
dame otros huaraches
de cuero verdadero
porque las llantas
atadas a mis pies
no entrará en el vientre dol sol...
Somos los hermanos
del coyote Samuravi
Quemamos mucho viento
y el camino es el seguir infinito
de nuestros huaraches.
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