Por un laberinto,
calle del deseo,
buscándome el alma,
hallándome el cuerpo.
Por un laberinto,
corredor del sueño,
vueltas y revueltas
me busco y te encuentro.
Por un laberinto,
callejón del miedo,
cada vez más hondo,
cada vez más lejos.
Por un laberinto,
senda del misterio,
con la muerte al hombro
y el andar ligero.
Por un laberinto...
Entrega
Apartaos de mi, que me he arrancado
esa mitad de sombra a manos llenas
para arrojarla al sol con la alegría
con que se iza al viento una bandera.
Apartaos de mi, porque he lanzado
los caballos del sueño a la carrera
y un galopar de potros se desboca
como un golpe de sangre por mis venas.
Apartaos de mi, que estoy ardiendo
con la llama agitada de una tea.
Todos mis dioses se han venido abajo:
Sólo el momento y yo como una ofrenda.
Apuntes para el retrato de tres guerrilleros
Era una mano abierta,
era una mano blanca
generosa y tendida,
era una mano dulce y afilada.
Era una mano noble,
era una mano pálida
como la rosa fría
que se abre con el alba.
Era una mano suave
tierna y samaritana
que acariciaba dulce,
¡tan dulce! la culata...
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