Saturday, October 31, 2020

En la profundidad de la noche

¿Cómo no ser?, te preguntas

y hasta acabas por decirlo en voz alta...

Pero el árbol y la piedra lo callan,

aunque ambos son hijos de la palabra

y por tanto mudos, ya que la palabra

se asusta de ver lo que ha sido de ella...

Pero los nombres aún los tienen.

Los nombres: pino, arce, álamo, temblón...

y los nombres: feldespato, basalto, fonolita,

amor... Bellos nombres,

sólo que asustados de ver en qué se

han convertido. 

No comments: