Es el gesto de abrir la puerta y colgar
las muchas bolsas donde caben
el dolor el miedo la depresión el odio,
esos cuatro ladrones de la felicidad.
Probablemente porque los gestos no son
sino la preciosa ingeniería
de atenuar los sismos celestes,
las nubes que traemos dentro de nosotros.
No comments:
Post a Comment