A una casa de rosa no te acerques
demasiado, que estragos de una brisa
o el rocío inundándola - una gota -
abatirán su muro amedrentado.
Y atar no intentes a la mariposa,
ni escalar setos de arrobamiento.
Hallar descanso en lo inseguro
está en el mismo ser de la alegría.
Altiva
Sólo sabemos toda nuestra altura
si alguien le dice a nuestro ser: ¡Levanta!
Y entonces, fiel consigo, se agiganta
hasta llegar al cielo su estatura.
De la vida común sería ley
el heroísmo en el humano ruedo
si no nos doblegáramos al miedo
de vernos y sentirnos como un rey.
Sin título
Si logro salvar un corazón de romperse,
no viviré en vano;
si logro borrar de una vida de dolor,
o enfriar una herida
o ayudar a un esfumado petirrojo
a regresar a su nido de nuevo,
no viviré en vano.
Para hacer una pradera
Para hacer una pradera
se necesita un trébol y una abeja
un trébol, una abeja y el ensueño.
El ensueño bastará por si solo
si faltaran las abejas.
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