nudos en la garganta
y violencia contenida en el pecho,
solo se oía el silencio.
A vuestro último paso
un mar de puños se alzaba al viento.
Angustia, horror y rabia
arroparon los féretros.
A vosotros que sobrevivísteis
a esa noche de tiros
sangre y fuego
entre los cuerpos dislocados
de vuestros compañeros,
vosotros cuya retina
encierra mil infiernos
a vosotros os quiero.
No comments:
Post a Comment