Digo tu nombre con todo el silencio
de la noche,
lo grita mi corazón amordazado.
Repito tu nombre, vuelvo a decirlo,
lo digo incansablemente,
y estoy seguro que habrá de amanecer.
LA LUNA
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.
TE LO DIGO YA
No tengo nada que decir y escribo
un soneto -es igual- o una maroma.
No tengo nada que vivir y vivo
y soy dentro de mi como un sarcoma,
Un cáncer en un huevo de paloma,
un ala de ángel ensamblada a un chivo,
un buey sagrado en una estercoloma
y la sombra de un Dios bello y lascivo.
Piedad me tengo, mas me desamparo,
en cóleras me voy, mas me cobijo.
Barato soy, pero me cuesto caro.
Estoy tanto sin nada que me aflijo
y con todo estoy tanto que me encaro
a tenerme a mi mismo como a un hijo.
No comments:
Post a Comment