Monday, May 14, 2018

SATÍRICOS Y COPLAS

DIEGO HURTADO DE MENDOZA

A un devoto


Dentro de un santo templo un hombre honrado
con grave devoción rezando estaba;
sus ojos hechos fuentes, enviaba
mil suspiros del pecho apasionado.
Después que por gran rato hubo besado
las religiosas cuentas que llevaba,
con ellas el buen hombre se tocaba
los ojos, bocasienes y costado.
Creció la devoción y pretendiendo
besar el suelo al fin, porque creía
que mayor humildad en esto encierra,
lugar pide a una vieja; ella, volviendo,
el "salvo honor" le muestra, y le decía...
Besad aquí, señor, que todo es tierra.



poesiasatiricageneral.blogspot


¡Qué bonito! es paisanos ser BANKIERO
y disponer de sueldos y prebendas,
inalcanzables para pobres mendas,
amén de una tarjeta de "negrero".

FRANCISCO BELMONTE


Las cortes españolas negaron
una pensión vitalicia a Cajal.
(Nobel 1906)


¡Que ironía el destino
pone siempre en mi país!
En donde el chisgarabis
echando su anzuelo fino
pesca el sudor del vecino,
la estimación y el halago:
donde tanto y tanto vago
hincha a escape su gaveta
no hay una triste peseta
para darle a don Santiago.


LUIS DE TAPIA

¡Se fue...!


¡Se fue!... ¡Por la carretera!
marcha un rey a la frontera!
¡Un día de primavera
brinda al aire aromas mil!...
¡Se fue entre finos olores
de los almendros en flores!
¡Qué gran castigo lectores!
¡Dejar a España en Abril!...
¡Se fue!... ¡No es duro el castigo;
del pueblo se hizo enemigo
y le abandonó la grey!...
¡No habrá historia que lo absuelva!
¡Viva la España sin rey!
¡Se fue!... ¡Sobra toda saña!
¡Ya es triste cruzar España
cuando es flor todo el país!...
¡Cuando en fecundos olores
florecen todas las flores
menos las flores de lis!.


Croniquillas.


Dos cosas han de evitar
que España se vaya a pique
... el amor a trabajar
y la obligación de ahorcar
cada pueblo a su cacique.

Yo en vez del Quijote
daría a los chicos
para que leyeran por obligación
la lista completa de navieros ricos
que ante los tributos cierran el cajón.


Nublado. (El imparcial 1916)


No hay Amadises
faltan Bayardos.
Hay ciervos grises y gatos pardos.
Lo gris esmalta todo el país.
Solo nos falta materia gris.


PEDRO MUÑOZ SECA


Dice Alberto Gurrea,
que no hay río mejor que el Urumea;
en cambio, para Patxi Zuberoa,
no hay un río mejor que le Bidasoa.
En cuestiones de ríos y de rías
dice la gente muchas tonterías.


La venganza de Don Mendo.
(Jornada primera)


Los cuatro hermanos Quiñones
a la lucha se aprestaron,
y al correr de sus bridones
como cuatro exhalaciones,
hasta el castillo legaron.
¡Ah del castillo! - dijeron -
¡Bajad presto ese rastrillo!
Callaron y nada oyeron,
sordos sin duda se hicieron
los infantes del castillo.
¡Tended el puente!... ¡Tendello!
Pues de no hacello, ¡pardiez!,
antes del primer destello
domaremos la altivez
de esa torre, habéis de vello...
Entonces los infanzones
contestaron: ¡Pobres locos!...
Para asaltar torreones
cuatro Quiñones son pocos.
¡Hacen falta más Quiñones!



Es que tu inocencia ignora
que a más de una hora, señora,
las siete y media es un juego.
Y un juego vil
que no hay que jugarlo a ciegas,
pues juegas cien veces, mil,
y de las mil, ves febril
que o te pasas o no llegas.
Y el no llegar es dolor,
pues indica que mal tasas
y eres del otro deudor.
Mas ¡ay de ti si te pasas!
¡Si te pasas es peor!


(Jornada segunda)
Ya amanece. Por esa claraboya
las luces del crepúsculo atalayo:
pronto entrará del sol el puro rayo
que a las sombras arroya
y en bien éstas convierte mi desmayo
¡Si! ¡Ya el rayo destella!...
¡Ya mi prisión se enjoya de luz bella!...
¡Ya soy dueño de mí!... ¡Ya bien me hallo!...
¡Ya trina el ruiseñor!... ¡Ya canta el gallo!...
¡Trece de Mayo ya!...
¡Quién lo diría!
Llevo en esta prisión un mes y un día,
sin por nadie saber lo que acontece
¡Y hoy es martes, gran Dios!... ¡Martes y trece!...


NICOLÁS FERNÁNDEZ DE MORATÍN

Epigrama 
Saber sin estudiar.


Admiróse un portugués
de ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supieran hablar francés.
¡Arte diabólico es!
dijo torciendo el mostacho.
Que para hablar el gabacho
un fidalgo en Portugal
llega a viejo y lo habla mal
y aquí lo parla un muchacho.


PABLO PARELLADA

El idioma castellano.


¿A ustedes no les asombra
que diciendo chico y chica
majo y maja, rico y rica
no digamos hombre y hombra?
Y la frase tan oída
del marido y la mujer
¿por qué no tiene que ser
el marido y la marida?
El sexo a hablar nos obliga
a cada cual como digo;
si es hombre me voy contigo
si es mujer, me voy contiga.

Si se le llama mirón
al que está mirando mucho,
cuando ladre mucho un chucho,
hay que llamarle ladrón;
porque la sílaba -on
indica aumento, y extraño
que a un ramo de gran tamaño
no se le llame Ramón.


SEBASTIÁN DE HOROZCO
1510-1581


Si os queréis hacer preñada,
tomad sin que se publique,
Çanahoria encañutada
con zumo de riñonada,
sacado por alambique.
Y mientras aquesto dura
haced siempre movimiento,
y si no obra natura
mudaréis cabalgadura
que sea más a contento.


ENRIQUE JARDIEL PONCELA

Nueva York.


Una ciudad con dos ríos,
chinos, negros y judíos
con idénticos anhelos.
Y millones de habitantes
pequeños como guisantes
vistos desde un rascacielos.
Soledad entre las gentes.
Comerciantes y clientes
Veintitrés o veinticuatro
religiones diferentes.
Suciedad junto a limpieza
Miseria junto a riqueza.
Sed. Coca-cola. Sudor.
Y dólares. Y dolor;
un infinito dolor
corriendo por el asfalto.


CRISTOBAL DE CASTILLEJO (s.XV)

Sátira.


Bien se puede castigar
a cuenta de anabaptistas,
pues por ley particular
se tornan a bautizar
y se llaman petrarquistas.
Han renegado la fe
de las trovas castellanas
y tras de las italianas
se pierden, diciendo que
son más ricas y galanas.


A un maestresala.


Maestresala, sentir pena
no debéis d'esta costumbre;
que siendo tan ruín la cena,
ruín ha de ser, y no buena,
la lumbre con que se alumbre;
Pero puédese pensar,
de veros ir con linterna
acompañando el manjar
que queréis con él entrar
a cenar en la taberna.


Dame amor besos sin cuento.


Dame, amor, besos sin cuento,
asida de mis cabellos,
y mil y ciento tras ellos
y tras ellos mil y ciento,
y después
de muchos millares, tres;
y porque nadie lo sienta,
desbaratemos la cuenta
y contemos al revés.


BARTOLOMÉ LEONARDO DE ARGENSOLA

Olor a chamusquina.


A solas con don Simón
pasa las noches Ruperta;
ella, polluela inexperta,
él, gallo con espolón.
La madre está en la cocina
cerca del candil hilando,
y ronca de cuando en cuando...
¡Me va oliendo a chamusquina!


MANUEL BRETÓN DE LOS HERREROS

Dios me libre y me defienda.


Aunque sean más hermosas
que la diosa de Citeres
de acompañar a mujeres
cuando van a alguna tienda,
Dios me libre y me defienda.
De aprisionar el dinero
por temor de infausta suerte
a riesgo de que la muerte
sin gastarlo me sorprenda.
Dios me libre y me defienda.


A la pereza.


¡Qué dulce es una cama regalada!
¡Qué necio el que madruga con la aurora
Aunque las Musas digan que enamora
Oir cantar a un ave la alborada!
¡Oh que lindo en poltrona dilata
reposar una hora y otra hora!
Comer, holgar... que vida encantadora
Sin ser de nadie y sin pensar en nada.
¡Salve, oh Pereza! En tu macizo templo
Ya, tendido a la larga, me acomodo.
De tus graves alumnos el ejemplo
Me arrastra bostezando y de tal modo
Tu estúpida modorra a entrarme empieza
Que no acabo el soneto... por per...


JOAQUÍN ABATÍ Y DÍAZ

Romance del Conde Sisebuto.


Hija soy de Sisebuto
desde mi más tierna infancia,
y aunque es mucha mi arrogancia,
y aunque es mi padre muy bruto,
y aunque temo sus furores,
y aunque sé a lo que me expongo,
huyamos... vamos al Congo
a ocultar nuestros amores.
Bien dicho, bien has hablado,
huyamos aunque se enojen,
y si algún día nos cogen,
¡que nos quiten lo bailado!.


JORGE LLOPIS

Romance erótico-taurino de la Duquesa y el picador.


Ella era noble y duquesa,
y el, en cambio picador.
Ella se llamaba Antonia
Felisa Consolación
Pedrezuela de los Berros
y Fernández del Alcor,
y él no tenía más nombre
que el de pila: Simeón.
Ella, rica y suntuosa
delante del tocador
- túmulo egipcio pidiendo
"un trono vicino al sol" -
se enfundaba en un vestido
de encaje con polisón
(esa especie de acerico
colocado en el popó),
y él, desvaído y modesto
iba de oscuro color.
Ella, con rumbo y trapío
paseaba en un landó,
y el, en cambio, por la calle
iba a golpe de tacón.
Ella invitaba, elegante, 
a la gente comme il faut,
y le daba bocadillos
de chorizo y de jamón
de calzón corto (los fámulos,
que los bocadillos, no),
y el habitaba paupérrimo,
el cuarto de una pensión.
Ella era noble y duquesa,
y el, en cambio, picador.
Un día del mes de marzo
color clavel reventón
él picaba, como siempre:
vestido de picador,
que vestido de otra cosa,
por ejemplo, de Pierrot,
la autoridad competente
lo prohibe con rigor.
Paella hirviente, la plaza
cocía inquieta su arroz,
con tropezones de puro,
de almohadillas, de sudor,
de vértigos de tendido.
¡La plaza, enorme roscón
cortada en dos, para pobres
y pudientes: sombra y sol!.
En una contrabarrera
la duquesa apareció.
Él miraba a la duquesa,
la duquesa al picador.
El se quitó el castoreño
y a la dama saludó.
Ella, loca de entusiasmo
y estremecida de amor,
se quitó peina y mantilla,
y al redondel las tiró.
Y no contenta con esto,
presa de un extraño ardor,
arrojó al ruedo las ligas,
luego el corpiño arrojó;
más tarde corsé y enaguas;
después la combinación.
El público, enardecido,
en pié se puso y gritó:
¡Viva Sagasta!, con toda
la voz del pueblo español.
El Presidente aquel día
de su palco se cayó.
Cuatro guardias de orden público
sacaban al picador, 
porque mirando, y mirando,
distraído, fue y picó,
en vez de al toro berrendo,
a un señor de Badajoz.
Ella era noble y duquesa,
y el, en cambio, picador.


Ejemplo de optación.


Que el conde, Marcela hermosa,
te regale cual mereces,
y te ferie y baile el agua
sin caprichos ni desdenes,
y te colme de favores,
y los domingos te obsequie
con la honesta cana al aire
del pueblo español: pasteles.


Ejemplo de pleonasmo.


Te escuhé con los oídos
y con los ojos te vi,
¡ay de mi!,
y mis celos encendidos,
celos del que sufre y ama
comprobaron por mi mal,
¡ay rosal!
que te encontrabas en cama
con un perito industrial.


Ejemplo de epifonema.


A trompicones anda, pierde el paso,
acude a todas partes sin sentido,
y se ahoga en un vaso,
y se siente perdido,
que tal es el tremendo y triste caso
del hombre cuyo sueldo es muy escaso.


Ejemplo de estilo lacónico.


Las nueve. Llueve en Gijón.
Salgo. Me calo el chambergo.
Espero ante la estación.
Dos horas. No vienen, "ergo"
me han atizado un plantón.


TOMÁS DE IRIARTE

El galán y la dama.


Cierto galán a quien París aclama, 
petimetre del gusto más extraño,
que cuarenta vestidos muda al año
y el oro y plata sin temor derrama,
celebrando los días de su dama,
unas hebillas estrenó de estaño,
solo para probar con este engaño
lo seguro que estaba de su fama.
¡Bella plata! ¡Qué brillo tan hermoso!
dijo la dama, ¡viva el gusto y numen
del petimetre en todo primoroso!.
Y ahora digo yo: Llene un volumen
de disparates de un autor famoso,
y si no le alabaren, que me emplumen.


El sombrerero.


A los pies de un devoto franciscano
se postró un penitente. - Diga, hermano:
¿qué oficio tiene? - Padre, sombrerero.
- ¿Y que estado? - Soltero.
- ¿Y cual es su pecado dominante?
- Visitar una moza. - ¿Con frecuencia?
Padre mío, bastante.
- ¿Cada mes? - Mucho más. - ¿Cada semana?
- Aún todavía más -. ¡Ya! ¿Cotidiana?
- Hago dos mil propósitos sinceros,
pero explíquese, hermano, claramente:
¿dos veces cada día? - Justamente.
- ¿Pues cuando diablos hace los sombreros?


DIEGO DE TORRES VILLARROEL

Confusión y vicio en la Corte.


Mulas, médicos, sastres y letrados
corriendo por las calles a millones,
duques, lacayos, damas y soplones,
todos sin distinción arrebujados;
gran chusma de hidalguillos tolerados,
cuyo exámen lo hicieron los doblones,
y un pegujal de diablos comadrones,
que les tientan la honra a los casados;
arrendadores mil por excelencia,
metidos a señores los piojos,
todo vicio con nombre de decencia;
es burdel de holgazanes y de ociosos,
donde hay libertad suma de conciencia
para idiotas, malsines y tramposos.


Pronóstico.
(serendipia)


Cuando los mil contarás
con los trescientos doblados
y cincuenta duplicados,
con los nueve dieces más,
entonces, tu lo verás
mísera Francia, te espera
tu calamidad postrera
con tu rey y tu Delfín,
y tendrá entonces su fin
tu mayor gloria primera.


Ladrones de Corte.


Oigo decir a muchos Cortesanos:
tal oficina tiene tres mil reales,
pero vale diez mil y muy cabales;
¡válgame Dios, y azotan a gitanos!
Aquestos son rateros chavacanos
que pillan una capa, unos pañales,
un borrico, una mula y sus caudales
no llegan a seis cuartos segovianos.
Reconocer los montes es quimera,
que no son Ermitaños los Ladrones,
ni en los xarales buscan su carrera:
Haga aquí la Justicia inquisiciones,
y verá que la Corte es madriguera
donde están anidados a montones.


Engulle el poderoso rica sopa


Engulle en poderoso rica sopa
cuando a mi me contenta una zurrapa;
y siendo el mundo dilatado mapa
le parece a su vicio estrecha copa.
Con bordada sútil y blanda ropa
el barro humano diligente tapa;
y a mi me envuelve miserable capa
y un negro camisón de ruda estopa.
Ostenta a todos la gotosa tripa
y puede ser el que mejor me sepa
a mi la sucia bota que a él su pipa.
De la humana miseria huyendo trepa;
pero, por más que puja, anda y ahipa,
todos somos racimos de una cepa.


JUAN DE TASSIS

A una dama que se quería casar...


Fue un tiempo vuestro varón
Capón,
y es el que os goza al presente,
Impotente,
amén de otro monje añejo
Viejo.
Señora, mi mal consejo
es que corráis buen caballo
y no busquéis para gallo
Capón, Impotente o Viejo.


RENATO LEDUC

El diputado.


Con la boca reseca, reseca
y el cabello erizado, erizado...
corretea de la ceca a la meca
el presunto señor diputado.
Trasudando sufragio-efectivo
caga sangre el señor diputado
al pensar que pudiese algún vivo
comerle el mandado.
Ya en la paz del congreso descansa
triunfador el señor diputado
bien repleto el bolsillo y la panza
y en la boca fruncida, un candado.


JOAQUÍN MARÍA BARTRINA

Fabulita.


Juan tenía un diamante que valía,
y, por querer saber lo que tenía,
la química estudió, y ebrio, ahhelante,
analizó el diamante.
Mas ¡oh, que horror!... Aquella joya bella,
lágrima, al parecer, de alguna estrella,
halló, con rabia y con profundo encono,
que era sólo un poquito de carbono.

Si quieres ser feliz como me dices,
no analices, muchacho, no analices...


De omni re scibili (sobre todo lo cognoscible)


¡Todo lo sé! Del mundo lor arcanos
ya no son para mí,
lo que llama misterios sobrehumanos
el vulgo baladí...
Solo la ciencia a mi ansiedad responde,
y por la ciencia sé
que no existe ese dios que siempre esconde
el último por qué.
Sé que soy un mamífero bimano
(que no es poco saber)
y sé lo que es el átomo, ese arcano
del ser y del no ser.
Sé que el rubor que enciende las facciones
es sangre arterial;
y que las lágrimas son las secrecciones
del saco lacrimal;
que la virtud que al bien al hombre inclina
y el vicio, solo son
partículas de albúmina y fibrina
en corta proporción;
que el genio no es de Dios sagrado emblema,
no señores, no tal;
el genio es producto del sistema
nervioso cerebral,
y sus creaciones de sin par belleza
sólo están en razón
del fósforo que encierra la cabeza,
¡no de la inspiración!
Amor, misterio, bien definido
sentimiento, placer...
¡palabrotas vacías de sentido
y sin razón de ser!...
Gozar es tener siempre electrizada
la médula espinal,
y en sí el placer no es nada o casi nada,
un óxido, una sal.
¡Y aún dirán de la ciencia que es prosaica!
¿Hay nada, vive Dios
bello como la fórmula algebráica
C=pi r dos)?
¡Todo lo sé! Del mundo los arcanos
ya no son para mí,
lo que llama misterios sobrehumanos
el vulgo baladí...
Mas ¡ay! que cuando exclamo, satisfecho:
¡Todo, todo lo sé!
Siento aquí, en mi interior, dentro mi pecho
un algo... un no sé qué...!


TOMÁS PINPIN (poeta filipino s.XVI)


Los tagalos poseen su forma de escribir
Los ilocos también tienen sus propias letras;
Los bicoles no quedan atrás en ese asunto;
Y los bisayos ¡ay! ¡Cuan diferentes son!
Exhortamos a todas las tribus destas islas
Que adoren la cruz santa; que hablen en castellano,
Y que rindan al Rey de todas las españas
Sus armas y lealtad y que observen su Ley...


PANCHO LICUORI

Inmoraleja.


Tuve un amigo canijo
que leyó en un libro viejo
aquel antiguo consejo
y lo siguió muy prolijo
En su propósito fijo
pensó como buen pendejo
seré feliz porque dejo
un libro, un árbol y un hijo.
Pero le salió mal todo
pues por irónico modo
logró al fin de su jornada
un libro muy aburrido;
un árbol deco y torcido;
¡y un hijo de la chingada!


ANTONIO P. SERRANO

Oda a la tortilla de patata.


Cuando alguien clama tu nombre bendito
o tu piel de aceite y huevo quieta brilla
me transporto a los tiempos infinitos
en los que mi madre, de noche, hacía tortilla.
Me refiero a la tortilla de patatas
no a la tortilla francesa, os lo aviso
solo huevo y ausente de patata.
Eso no es dedicación ni comprosmiso.
La tortilla no te subirá el azúcar
da lo mismo en invierno que en verano
las patatas por supuesto de Sanlúcar
no se las vayáis a echar de Matutano...


SALVADOR JACINTO POLO DE MEDINA
(1603-1676)


Entré, Laura, a tu jardín,
y vi una dama o lucero,
y una vieja o cancerbero,
que era su guarda o mastín.
En todo tan excelente,
que me pareció el vergel
que Adán perdió viendo en él
fruta, flor, Eva y serpiente.


RAFAEL POMBO

Torbellino a misa


El primero es el que llega
y el que llega es el mejor.
Siga el que pueda
Mi remolino
Tray-la-ra-lá.
Ya el alba ufana
Sabrosa mana
Su fresco aroma
De mejorana;
Y la paloma
Dice al palomo
Piquito romo
curruculá.


JOSÉ CARLOS DE LUNA

El piyayo


Que pide limosna por tangos
y maldice cantando fandangos gangosos...
¡A chufla lo toma la gente,
y a mi me da pena
y me causa un respeto imponente!


J. FERNÁNDEZ ARROYO

Si la sol fa relamida


Si la sólrefa lamila
do mi sísifa refala,
solrirefa mi do sola,
si la mido resofala.
Soldo fálami la refa
si mi solfa solsilafa.













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RAFAEL DE LEÓN

La niña de la estación.


Era delgada y morena,
era de cintura fina,
y era más cursi que un guante
la señorita Adelina.
Y como ver pasar trenes
era toda su pasión,
en el pueblo lallamaban:
la niña de la estación.


Romance de los ojos verdes.


- ¿Dónde naciste? - En Tarifa,
¿Y tú? - En Sevilla. Mis sienes
están preñadas de olivos
como tus ojos de verdes.
El silencio apuñalado
vuelve a sembrar las paredes
y un sueño de torres altas
y de relojes ausentes
sobre la cama cansada
echa su capa de nieve.


ANTONIO QUINTERO

El día que nací yo.


El barco de vela de tu poderío
me trajo a este puerto
donde se me ahogan
los cinco sentidos.


QUINTERO LEÓN Y QUIROGA

Mañana sale.

¡Cuatro series!, ¡qué bonitas!
¡Voy tirando los caudales!
¡Son de doña Manolita!
¿Quién me compra esta penita?
¡Mañana, mañana sale?


Y sin embargo te quiero.

Me lo dijeron mil veces,
pero nunca quise poner atención.
Cuando llegaron los llantos
ya estabas muy dentro de mi corazón.
Te esperaba hasta muy tarde,
ningún reproche te hacía,
lo más que te preguntaba
era que si me querías.


LEÓN Y QUIROGA

No te mires en el río.


En Sevilla había una casa,
y en la casa una ventana,
y en la ventana una niña
que las rosas envidiaban.
Por la noche con la luna,
en el río se miraba,
¡Ay corazón,
que bonita es mi novia!
¡Ay corazón
asomá a la ventana!


OCHAÍTA, VALERIO Y SOLANO

Cinco farolas.


Cinco luceros azules
alumbran cinco farolas
desde su casa a mi casa
desde su boca a mi boca...





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