él es mi amante y mi amado,
pues, de puro enamorado,
de contino anda amarillo:
que, pues, doblón o sencillo,
hace todo cuanto quiero,
poderoso caballero
es Don Dinero.
...tan cristiano como moro;
pues que da y quita el decoro
y quebranta cualquier fuero,
poderoso caballero...
Epístola satírica y censoria...
No he de callar por más que con el dedo,
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se de decir lo que se siente?
Definición del amor.
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
¡Ah de la vida!...
¡Ah de la vida!... ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.
¡Que sin poder saber cómo ni a dónde
la salud y la edad se hayan huído!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.
Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue y un será, y un es cansado.
En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones del difunto.
Bebe vino precioso con mosquito dentro.
Tudescos moscos de los sorbos finos,
caspa de las azumbres más sabrosas,
que porque el fuego tiene mariposas
queréis que el mosto tenga marivinos;
aves luquetes, átomos mezquinos,
motas borrachas, pájaras vinosas,
pelusas de los vinos envidiosas,
abejas de la miel de los tocinos;
liendres de la vendimia, yo os admito
en mi gaznate, pues tenéis la soga
al nieto de la vid, licor bendito.
Toma en el trago hacia mi nuez la boga,
que bebiéndoos a todos, me desquito
del vino que bebistéis y os ahoga.
A la violenta y injusta prosperidad.
Cuando a todos pidió, le conocimos;
no nos conoce cuando a todos toma;
y hoy dejamos de ser lo que ayer dimos.
Sóbrale tanto cuanto falta a Roma;
y no nos puede ver, porque le vimos:
lo que fue esconde;
lo que usurpa asoma.
A un juez mercadería.
Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino!,
menos bien las estudias que las vendes;
lo que te compran solamente entiendes;
más que Jasón te agrada el Vellocino.
El humano derecho y el divino,
cuando los interpretas, los ofendes,
y al compás que la encoges o la extiendes,
tu mano para el fallo se previno.
No sabes escuchar ruegos baratos,
y solo quien te da te quita dudas;
no te gobiernan textos, sino tratos.
Pues que de intento y de interés no mudas,
o lávate las manos con Pilatos,
o, con la bolsa, ahórcate con Judas.
Este mundo es juego de bazas,
que solo el que roba triunfa y manda.
Toda esta vida es hurtar,
no es el ser ladrón afrenta,
que como este mundo es venta,
en él es propio el robar.
Nadie verás castigar
porque hurta plata o cobre
que al que azotan es por pobre
de suerte, favor y trazas.
Al mosquito de la trompetilla.
Ministril de las ronchas y picadas,
Mosquito postillón, Mosca babero,
Hecho me tienes el testuz harnero
Y deshecha la cara a manotadas.
Trompetilla que toca a bofetadas,
Que vienes con rejón contra mi cuero,
Cupido pulga, Chinche trompetero
Que vuelas comezones amoladas,
¿Por qué me avisas si picarme quieres?
Que pues que das dolor a los que cantas,
De casta y condición de potra eres.
Tu vuelas y tu picas y tu espantas
Y aprendes del cuidado y las mujeres
A malquistar el sueño con las mantas.
Soneto CCXIII
Mandóme, ¡ay Fabio!, que la amase Flora
y que no la quisiese; y mi cuidado,
obediente y confuso y mancillado,
sin desearla, su belleza adora.
Lo que el humano afecto siente y llora,
goza el entendimiento, amartelado
del espíritu eterno, encarcelado
en el claustro mortal que le atesora.
Amar es conocer virtud ardiente;
querer es voluntad interesada,
grosera y descortés caducamente.
El cuerpo es tierra, y lo será, y fue nada;
de Dios procede a eternidad la mente:
eterno amante soy de eterna amada.
Himno a las estrellas.
A vosotras, estrellas,
alza el vuelo mi pluma temerosa,
del piélago de luz ricas estrellas;
lumbres que encienden triste y dolorosa
a las exequias del difunto día,
güérfana de su luz, la noche fría;
ejército de oro.
que por campañas de zafir marchando,
guardáis el trono del eterno coro
con diversas escuadras militando...
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