Sunday, May 06, 2018

Días de servicio

Hoy puedo hacer balance de una vida
de rancho y de cuartel, defendiendo a qué
patria, qué Dios y contraseña.
Y yo, que nunca fui de niño-dios,
me vi de pronto lejos, muy lejos de los míos,
con el fusil al hombro, cantando.
Y en las noches en que el viento
nos levantaba su hacha y aquel ardor guerrero;
éramos inmortales.
Sin embargo, confesarles debiese:
lo mío eras los tiros (los tiros que le
daba a un chico de la tropa).


No comments: