La plaza de España en Rota tiene un tivovivo (como suele llamarles la mayor de mis nietos) de esos antiguos que giran a la velocidad ideal para cualquier edad. Algunas casas que combinan piedra y blancura. Tiene un arco de entrada que incluye edificio oficial, a juzgar por las distintas banderas de cuelgan de uno de los balcones y sobre todo en esta agradable placita se encuentra también el "Tabanco La alondra".
Se dice que un tabanco es a la vez taberna y despacho de vinos. Cervantes ya menciona el tabanco en uno de sus poemas.
Nunca se inclina, o sirve a la canalla
trobadora, maligna y trafalmeja.
Que en lo que más ignora, menos calla.
amiga de sonaja y morteruelo,
que ni tabanco, ni taberna deja.
Este tabanco tiene una pinta estupenda. Mostrador frigorífico con un buen surtido de pescado y marisco, cortinas de esparto, barriles, decoración original y escrito a tiza con letras grandes en la pizarra, tres o cuatro recomendaciones que incluyen los calamares plancha de nuestra frustración, Algunas de las mesas de la terraza ya están ocupadas. Al cotillear con disimulo las "cosas de comé" y una vez consultada el resto de la familia, nos sentamos. El tono del camarero que nos atiende desentona con el tivovivo, con el esparto, con la blancura, con la puesta de sol, en fin, yo diría que es hostil, sin más. No tienen salmorejo, no tienen Barbadillo, no tienen almejas a la marinera, no tienen gambas al ajillo, no tienen jamón (en la mesa de al lado lo están degustando) y por supuesto no tienen ¡ay! calamares plancha. Decididos a que nadie se cargue nuestra noche roteña y con sonrisa falsa admitimos la peregrina disculpa, que de nuevo tiene que ver con el día de la semana. Hoy es domingo, dice cargado de razón. ¡¡¡cómo pretendemos comer jamón en domingo!!!!.
Inasequibles al desaliento, cambiamos el plan de cena por aperitivo y después de tomar salmonetes, boquerones, gambas y papas aliñás, huímos de allí como alma que lleva el diablo en dirección al puerto deportivo. "El timón" recomendado en internet, cierra los domingos por la noche. De cobardes no se ha escrito nada y a falta de algo más nutritivo, rematamos la noche tomando unos estupendos helados, supongo que italianos, en L'incontro.
El cartel que hay en la puerta del baño de este establecimiento pone la guinda final: POR FAVOR APAGUEN LA LUZ AL SALIR, ENTRE ENDESA Y MONTORO NOS TIENEN ACRIBILLAÍTOS. En estas tierra, el gracejo aparece por doquier.
Cuando terminan las vacaciones se piensa en repetir, por el paisaje, las playas, las comidas en "serio" y los picoteos que se llevan un 10. Pero el balance es negativo, con pocas excepciones, para la actitud del gremio hostelero que ha dejado mucho que desear también en Sanlúcar y en Chipiona. Con un 37,32% de paro según la EPA, la postura indiferente, poco atenta, estosonlentejas, etc sólo se puede explicar si hay detrás de ella, esas penosas condiciones laborales que por desgracia son cada día más frecuentes.
Cuando terminan las vacaciones se piensa en repetir, por el paisaje, las playas, las comidas en "serio" y los picoteos que se llevan un 10. Pero el balance es negativo, con pocas excepciones, para la actitud del gremio hostelero que ha dejado mucho que desear también en Sanlúcar y en Chipiona. Con un 37,32% de paro según la EPA, la postura indiferente, poco atenta, estosonlentejas, etc sólo se puede explicar si hay detrás de ella, esas penosas condiciones laborales que por desgracia son cada día más frecuentes.

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