De vez en cuando hay que hacer sitio en los armarios y hoy tocaba. Para activar la tarea escucho a Sinatra, I've got you under my skin... encuentro un viejo cuaderno y lo abro.
Mayo 98. Mi madre ha muerto con Frank Sinatra soñando que podía comer. Sueña incluso con la crema de zanahorias del Chef de la Fundación Jiménez Díaz. Hace gestos de acercarse la cuchara a la boca. Quiere comer y no puede. Sueña con chuletillas de lechal, pero está bien dispuesta para intentarlo con el puré hospitalario porque quiere curarse. No puede, apenas dos intentos con las natillas. No retiene nada.
Sabe que se muere y lo dice con una seguridad que da escalofríos. Hoy no me cambies el camisón Mª Antonia, ¿para qué?, si luego me van a bajar al depósito. Dicen los médicos que no tiene proteínas. En el certificado escribirán: fracaso multiorgánico y carcinoma. También ha muerto de hambre sin poder comer. Tiene las piernas hinchadas y al extender la crema recuerdan las de una muñeca de trapo. No le quedan fuerzas. Lleva días en la misma postura. Ya se ha rendido, no lucha, cada día son menos los arranques de rebeldía y de rabia. Los médicos dicen que las incoherencias son también por falta de proteínas. Me habla como si hablase a mi padre y dice que no quiere cenar porque ha comido unas cosas de colores que trajo Begoña. Al oírla tengo que huir de cara a la ventana con el pretexto de ver como van las obras de la plaza de Cristo Rey. Qué oportunas las obras para llorar mirando desde la 6ª planta, Cirujía de Digestivo. En seis meses han progresado mucho.
No es posible que esté desvariando, ella, la reina de los crucigramas y las sopas de letras, diccionario en mano. La que felicita puntualmente en santos y cumpleaños a toda una larga lista de sobrinos y sobrinas, cuñados y cuñadas, hermanos y hermanas, hija, yerno, nietos y demás familia. No puede ser la misma que describe con memoria fotográfica el 14 de Abril del 31, hablando del hombre que en la calle de Calatrava agita desde un coche la bandera tricolor. ¿Es esa que al recordar canta el himno de Riego? ... si los curas y frailes supieran...
Todos los recuerdos los ilustra con canciones... somos los hijos de Negrín... los bombardeos, el obús que entró por el balcón y nos dejó en la calle, mi hermano Pedro herido, los milicianos, la 5ª columna, las gachas de harina de almortas, los piojos, el hambre de durante y de después, el primer arroz con chirlas y un panecillo por cabeza, el flecha que me tuvo media hora con el brazo en alto, la kermes de las Vistillas, el cine, el baile, Fred Astaire y Ginger Rogers, Lola Flores y Manolo Caracol.
Tiene ratos de lucidez y me pide la crema depilatoria. Genio y figura, aunque hace mucho que no intenta pintarse las uñas. Quiere unos cascos nuevos para la radio. ¿Qué te ha parecido? la Cristina Almeida, se pasa al PSOE. Voy a comprárselos. Traémelos buenos que no me duran nada. Apenas puede estrenarlos.
Se va con Frank Sinatra. En el camino le hablará de sus temas favoritos. Lo guapos y los listos que son sus nietos y hay que ver, qué marido tiene mi hija, oiga usted... y se pondrá pesada.
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