cuaderno cuadriculado

Sunday, November 27, 2011

Estrellas y delfines

Eva tiene un pijama de estrellas y delfines y cuando está en el baño separa mucho los dedos de las manos. Solo entonces, en la cuna o en brazos enseña los puños y los alza, serán seguramente los genes anarquistas. En las fotos sale muy seria y sonríe mientras sueña. No es llorona y duerme casi todo el tiempo, por eso es difícil ver sus ojos. Si los abre desencadena la cuestión trascendental del parecido, Montescos o Capuletos. Lo cierto es que está guapa con todo. Un gorrito en forma de turbante o su pelo oscuro peinado con raya o con flequillo. Al nacer, las malas lenguas dijeron que su nariz era de boxeador, pero no era cierto. Cómo iba a serlo si es perfecta. Su cabeza, su boquita bien dibujada y hasta las orejitas, aunque las aplaste de vez en cuando porque le gusta dormir de lado. Come y se porta muy bien.


¿Se nota mucho que me tiene loca?

Thursday, July 14, 2011

De madre a abuela

En 1976 Radio Nacional empezó a emitir un programa que a mi por lo menos me sirvió para perder el miedo a una música sobre la que mucha gente, durante mucho tiempo, sabíamos muy poco y asociábamos con la Semana Santa. Luto y tristeza por decreto.
Empecé a escuchar Clásicos Populares con mis hijos, antes y después de nacer. En el programa no había nada pomposo ni solemne, se referían a Vivaldi como: el cura pelirrojillo y a Bach como: el viejo peluca. Aprendí un montón de cosas y empezaron a sonarme intérpretes, directores y orquestas. La Suisse Romande era una de ellas y no se por qué ese nombre me gustaba. Lo encontraba perfecto para una orquesta, más evocador y menos explícito que, Filarmónica de Berlín o Sinfónica de Boston.
Clásicos Populares estuvo 32 años en antena. Tiempo suficiente para que ese evolucionar de madre a abuela parezca un abrir y cerrar de ojos, gracias a la Suisse Romande.
Los días 17, 18 y 19 de Junio se celebró en Ginebra la Fiesta de la Música. Entre los casi 500 conciertos de todo tipo que ofrecía el programa había que escoger y claro, ahí estaba la joya de la corona suiza con un programa tentador: Rossini, Falla, Ravel y Ginastera. Dirigió la orquesta Domingo Hinduyan que tiene un cierto parecido con Joaquín Cortés y también baila, batuta en mano. Los sentimientos flotaban por el Victoria Hall y el entusiasmo de los aplausos salpicados de bravos arrancaron dos propinas a la maravillosa orquesta que me hizo retroceder en el tiempo, aunque bien consciente de que en la butaca de al lado estaba mi hija y en ella nuestra/o garbancita/o mecida/o por la música.

Monday, April 18, 2011

Correr (2ª parte)

Aunque es domingo el despertador suena a las seis y media en punto. Serán aproximadamente 16.000 despertadores los que han sonado, según la organización de los 10 kms. y el Marathon de Madrid. Los dorsales se sujetan con imperdibles y se prueban las zapatillas. En los alrededores del Retiro ya no hay forma de aparcar. Viene como anillo al dedo la salida del turno de noche de enfermeras, médicos y demás personal sanitario del Hospital Gregorio Marañón, que dejan sitios libres en la calle Ibiza y aledaños. Una marea de color naranja baja ya hacia la salida por el Pº de Recoletos. Algunos utilizan para sus estiramientos las verjas de la sede palaciega del BBVA. A las nueve salen los corredores seguidos por los patinadores de la Cruz Roja y más patinadores de la organización. Inmediatamente se ponen a funcionar los servicios municipales de limpieza. Los bordillos están llenos de botellas de agua medio llenas y camisetas abandonadas. Los acompañantes con el apoyo logístico en la mochila, retroceden hacia el Retiro para aplaudir y hacer la foto de entrada en la Meta. En la puerta de Alcalá "tropiezan" con el kenyata que va en cabeza y ha hecho sus 10.000 metros, como si nada, en apenas 28 minutos. Poco más de dos horas después entra en la Meta otro kenyata. Sus zancadas son espectaculares después de correr los 42,195 kms. que conmemoran la carrera del soldado Filípides para anunciar que habían ganado una batalla.

A poco distancia siguen entrando más kenyatas y etíopes. ¿Quién habló de la superioridad del hombre blanco?

Correr (1ª parte)

La recogida de dorsales es una fiesta. Grupos de amigos y parejas con o sin niños recorren el pabellón desde Adidas a Gatorade, atentos a las novedades. La mayoría bebe de las botellas que acaban de repartir en el stand de Pascual. La publicidad garantiza que: leche y zumo funciona!!

El Servicio de Salud de la Comunidad de Madrid pesa, mide y hace soplar a los que se dejan y después los médicos interpretan. Masa corporal, grasa, agua y capacidad pulmonar. En la bolsa del patrocinador principal la camiseta, el champú, la bebida isotónica y un montón de publicidad.


Mientras, se ha hecho la hora de comer y se van formando las primeras colas para la Pasta Party. Los macarrones con tomate, chorizo y queso rallado. El pan y la naranja. La cerveza, el agua o el zumo se comparten en larguísimas mesas colectivas con gente de Mérida o de Frankfurt, de Ibiza o de Estocolmo. Ameniza un locutor que se mueve entre las mesas resaltando el buen rollo del colectivo runnig. En un espacio libre, payasos y malabaristas encandilan a los niños.

Tuesday, November 23, 2010

Quesos y merengues

Supongo que al oir Gruyêres la mayoría pensamos en un queso y no sé por qué casi todos, en un queso con agujeros. Incluso, más de una/o en ocasiones habremos dicho, tiene más agujeros que un queso gruyêr. Hace poco descubrí que eso no es exacto.

Gruyêres es un pueblo de postal que está en el cantón de Friburgo (Suiza). El castillo de Gruyêres (830 metros) es un castillo con vistas a los prealpes friburgueses, todo un espectáculo. Además de las salas, patios, explanada, torres y escalera de caracol ofrece estos días una exposición de belenes napolitanos. ¡ Qué lujo ! hasta los pastores visten de brocado. Dicho en términos teatrales, la escenografía es espectacular. Y luego un toque original, allí en medio de las figuras está Charlot en blanco y negro. Supongo que es un guiño al Chaplin que pasó los últimos 25 años de su vida en Vevey, orilla suiza del Lemán. Otro motivo para visitar Gruyêres es el museo Giger. El padre de la criatura Alien, de profesión arquitecto, también pinta y esculpe. En las diferentes salas están sus pesadillas, fobias, visiones futuristas y sueños. Hay también mucho simbolismo y mucha provocación.

Pero estaba hablando de queso y claro, en Gruyêres se puede y se debe comer raclette o fondue y de postre... ¡ ay el postre ! tienen un merengue casi crujiente que al hincarle el diente se deshace en la boca. Se puede y se debe acompañar con una nata exquisita. Creo que me estoy yendo por los cerros de Gruyêres y lo que quería decir es que el gruyêre suizo no tienen agujeros.

Pero qué veo, según la socorrida Wikipedia los quesos franceses estilo gruyêr, si tienen agujeros. Vaya lío.

Thursday, October 28, 2010

El alcalde

El patio anda revuelto. Un hombre que es alcalde, me da igual a qué se dedique, ha hecho un comentario machistavomitivo sobre una mujer, que, y esto es lo de menos, acaba de ser nombrada Ministra del Gobierno. Se ha comentado en prensa, radio y televisión y por supuesto en la calle. Seguramente por que los dos son personajes públicos. Pero ¿cuántos ejemplos como este sufrimos a diario?. Chistes, bromitas, paternalismo, pseudo galanterías, tono didáctico o auténtica mala baba. ¿Cuántos piensan igual o parecido o peor y no se atreven a decirlo en voz alta?. A algunos se les escapa como al alcalde y se les ve el plumero, aunque vayan de civilizados y de boquilla: tengan a la mujer, en un pedestal.

Y es que todavía, a un número mayor de hombres del que sería deseable les cuesta admitir esa independencia económica con la que ellas pueden tomar sus propias decisiones. O que ya no estén, como sus madres y abuelas, en situación de máxima disponibilidad. Eligen los cuándo, los cómo y los con quién y además pueden superarles en el mundo de la empresa y ¡ay! en la política.

No estaría mal que los que piensan como el alcalde dejasen de ser políticamente correctos, así sabríamos a qué nos enfrentamos.

Sunday, October 17, 2010

Músicas de cine

Esta mañana en el Auditorio Nacional, la orquesta ha hecho un hueco para que un estupendo bailarín de claqué luciera sus habilidades bailando al lado de la harpista, que no harpía.

Ha sido la guinda de uno de los momentos mejores del concierto. Sonaba, Cantando bajo la lluvia y el que cantaba sin lluvia era José Manuel Zapata, tenor. En realidad no se puede hablar de mejores momentos porque desde que Josep Pons ha levantado la batuta a las once y media, las emociones se han confundido con la música de Berstein, Gershwin, Mancini, Cole Porter, Mc Cartney y Lennon, Loewe o Rodgers y había que taparse la boca para no tararear Blue Moon, Night and Day o la maravillosa versión que ha hecho el coro de And I Love Her de los Beatles. Aquí, lo confieso, se me han escapado algunas lágrimas. Con Somewhere de West Side Story, casi, casi.

Cantaba Jennifer Larmore una mezzosoprano que también ha bordado temas de Sonrisas y lágrimas precisamente, que no me han hecho llorar y My Fair Lady. A las pinceladas de South Pacific, El hombre de la Mancha y Los Miserables les ha puesto voz Peter Coleman-Wrigt, barítono.

El cine, la música. La música, el cine... en el vestíbulo camino de la salida cantaba yo bajito el tema de Días de vino y rosas con la imagen del genial Jack Lemmon destrozando un invernadero en busca de la botella escondida en una maceta. La mañana de hoy en el Auditorio Nacional, ya está anotada en el cuaderno de las inolvidables.




Friday, September 17, 2010

Madeira

Las guías turísticas hablan de recóndito valle, de uno de los grandes paisajes del mundo y cosas parecidas. Cuando me asomé al balcón del mirador del Nido del Águila me quedé sin aliento, allá abajo estaba Curral das Freiras o para entendernos, Refugio de las Monjas. Dice la leyenda que las monjas, hace unos cuantos siglos, se escondían aquí de los piratas franceses, que por cierto, debían de ser malísimos. En el Museo de Historia de Madeira hay dos figuras de cera que los representan. Tienen unas caras que no me extraña que las monjas salieran corriendo.

El viernes suele ser un buen día para ir al Mercado dos Lavradores en Funchal. En la puerta están las vendedoras de flores vestidas para la ocasión, falda de rayas, corpiño y blusa. En la cabeza un tocado con rabito. En el piso de abajo el pescado. Destaca el peixe espada preto, largo y con unos dientes muy afilados y unos ojos enormes. Feo pero exquisito. Los vendedores de fruta te dan a probar maracuyá, guayaba, papaya, mango y demás familia de la fruta tropical. Verduras, cestos, hierbas, flores, recuerdos, mucho bullicio y color.
Cualquier día es bueno para las puestas de sol. Cualquier noche estará bien para cenar en la zona velha. Espetadas de carne o pescado con bolo do caco y poncha o nikita para acompañar los fados. Antes o después se puede dar una vuelta por las calles pavimentadas de basalto y mármol pasando por la catedral con su torre cubierta de azulejos o por la Plaza del Ayuntamiento o entrar en el jardín de San Francisco o Santa Catarina para asombrarse con tanto árbol exótico con las plantas y el olor de las flores.
Las emociones fuertes van, desde subir por carreteras estrechas procurando no mirar abajo (1200, 1500 m.) con un conductor madeirense al volante, hasta llegar a Cabo Girâo, el segundo acantilado más alto de Europa. El descenso desde Monte metida en una cesta, que Hemingway describió como: una de las experiencias más estimulantes de su vida, no se si con ironía, no lo probé. Porto do Moniz, Boca da Encumeada, Cámara de Lobos, Ribeira Brava y un pastel de hojaldre y crema que acompañe al avellanado bual, una de las variedades de vino de Madeira. Si puede ser, en la terraza del café de la esquina del mundo, sentada a la sombra de las jacarandás.